Utilizado para mantener la distancia de la varilla al suelo del encofrado al echar el hormigón.
Estos separadores aseguran que el hormigón quede repartido correctamente en el forjado y demás elementos de la estructura, y garantizan las distancias mínimas, asegurando el recubrimiento total de la armadura, evitando riesgos de corrosión y aumentando la resistencia al fuego de la estructura.