En cualquier proyecto de reforma, los materiales y la ejecución son fundamentales, pero hay un factor igual de decisivo para el éxito: la relación con el cliente. Una buena experiencia no solo facilita el desarrollo de la obra, sino que genera confianza, recomendaciones y nuevas oportunidades de negocio.

A continuación, te compartimos algunas claves prácticas para mejorar la relación con tus clientes durante una reforma, desde el primer contacto hasta la entrega final.

1. Escucha activa desde el primer momento

Cada cliente tiene necesidades, expectativas y preocupaciones distintas. Dedicar tiempo a escuchar con atención, hacer las preguntas adecuadas y entender qué espera realmente del proyecto es el primer paso para evitar malentendidos.

Una buena escucha permite ajustar propuestas, anticiparse a problemas y transmitir profesionalidad desde el inicio.

2. Comunicación clara y constante

Uno de los principales focos de conflicto en una reforma es la falta de información. Explicar bien los plazos, los procesos, los posibles imprevistos y los cambios necesarios ayuda a generar tranquilidad.

Mantener al cliente informado del avance de la obra, aunque no haya grandes novedades, refuerza la confianza y evita sensaciones de abandono o incertidumbre.

3. Define expectativas realistas

Prometer más de lo que se puede cumplir suele ser un error. Es preferible ser claro y honesto desde el principio sobre tiempos, costes y limitaciones técnicas.

Cuando las expectativas están bien definidas, el cliente valora mucho más el resultado final y percibe el trabajo como profesional y transparente.

4. Apuesta por materiales de calidad

El cliente puede no conocer todos los detalles técnicos, pero sí percibe la calidad a largo plazo. Trabajar con materiales fiables y soluciones contrastadas reduce incidencias, reclamaciones y revisitas.

Además, asesorar al cliente sobre las mejores opciones para su proyecto demuestra experiencia y compromiso con un resultado duradero.

5. Sé ordenado y respeta el espacio

Una obra implica molestias, pero el orden y la limpieza marcan una gran diferencia en la percepción del cliente. Respetar el entorno, cumplir horarios y minimizar el impacto diario mejora notablemente la experiencia durante la reforma.

Pequeños gestos generan grandes diferencias.

6. Gestiona bien los imprevistos

En toda reforma pueden surgir problemas inesperados. La clave no está en evitarlos todos, sino en cómo se comunican y se resuelven.

Explicar la situación, proponer soluciones y actuar con rapidez refuerza la confianza y demuestra profesionalidad incluso en momentos complejos.

7. Cuida el cierre del proyecto

El final de la reforma es tan importante como el inicio. Revisar el trabajo con el cliente, resolver dudas y asegurarse de que todo queda según lo acordado deja una impresión positiva y duradera.

Un buen cierre abre la puerta a recomendaciones y futuros proyectos.

Conclusión

En Grupo BdB creemos que una reforma de calidad empieza por una buena relación con el cliente. Por eso, apostamos por materiales de primeras marcas y asesoramiento profesional, ayudando a que cada proyecto sea una experiencia satisfactoria para todas las partes.

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