El final del verano es un buen momento para comprobar el estado de nuestra vivienda y anticiparnos a la llegada de las lluvias. Después de meses de altas temperaturas y exposición al sol, algunos materiales pueden presentar pequeñas fisuras, juntas deterioradas o desperfectos que, aunque a simple vista parezcan poco importantes, pueden convertirse en puntos de entrada de agua cuando comienza el otoño.

Por eso, si te preguntas cómo impermeabilizar una casa antes de las lluvias, el primer paso no consiste necesariamente en realizar una gran intervención, sino en identificar las zonas más expuestas y comprobar su estado.

Una revisión a tiempo puede ayudar a evitar filtraciones de agua, humedades y daños posteriores, además de permitirnos actuar sobre pequeños desperfectos antes de que el problema vaya a más.

Estas son las 5 zonas de la vivienda que conviene revisar antes de la llegada del otoño.

1. Cubierta o tejado: la primera barrera frente a la lluvia

La cubierta es una de las partes de la vivienda que soporta una mayor exposición a las condiciones meteorológicas durante todo el año. Sol, cambios de temperatura, viento y lluvia pueden afectar progresivamente a los diferentes elementos que la componen.

Antes del otoño, conviene comprobar si existen tejas desplazadas o deterioradas, fisuras, juntas en mal estado o desperfectos en los encuentros con chimeneas, muros y otros elementos de la cubierta.

También es importante prestar atención a aquellos puntos en los que pueda acumularse agua, especialmente en cubiertas planas o con poca pendiente.

Cuando el sistema de impermeabilización necesita renovarse, existen diferentes soluciones dependiendo de las características del soporte. Entre ellas encontramos la lámina asfáltica BdB, una solución destinada a crear una barrera impermeabilizante y proteger determinadas superficies frente a la penetración del agua.

La elección del sistema adecuado debe realizarse teniendo en cuenta el tipo de cubierta, su estado y las características del soporte.

Si ya has detectado una filtración procedente de esta zona, puedes ampliar información en nuestro artículo sobre cómo acabar con las goteras.

2. Terrazas y balcones: revisa juntas, fisuras y desagües

Las terrazas y balcones también necesitan una revisión periódica, ya que se encuentran directamente expuestos a la lluvia y a importantes cambios de temperatura.

En este caso, no debemos fijarnos únicamente en el pavimento. Conviene comprobar especialmente:

  • Las juntas entre piezas.
  • Los encuentros entre el suelo y las paredes.
  • La existencia de pequeñas grietas o fisuras.
  • El estado de sumideros y desagües.
  • Las zonas en las que habitualmente se forman charcos.

Una superficie puede parecer estar en buenas condiciones y, sin embargo, contar con pequeños puntos vulnerables que únicamente se hacen evidentes después de varios días de lluvia.

Dependiendo del soporte y de la situación, una de las alternativas disponibles son los impermeabilizantes líquidos, que permiten generar una capa continua de protección sobre la superficie.

Dentro de esta categoría puedes encontrar el Líquido Impermeabilizante BdB, una solución que puede formar parte de los trabajos de prevención y mantenimiento de determinadas superficies expuestas al agua.

Antes de aplicar cualquier sistema impermeabilizante es fundamental preparar correctamente el soporte y comprobar que el producto elegido es compatible con el material sobre el que se va a trabajar.

3. Fachadas y paredes exteriores: pequeñas grietas que no debes ignorar

A la hora de impermeabilizar una casa, tampoco podemos olvidarnos de sus paredes exteriores.

Las fachadas están constantemente sometidas a radiación solar, lluvia, viento y variaciones térmicas. Con el paso del tiempo pueden aparecer pequeñas grietas, deterioro de revestimientos o puntos débiles por los que el agua termine penetrando.

Antes de que comience la temporada de lluvias, observa especialmente las zonas más expuestas y comprueba el estado de:

  • Grietas y fisuras.
  • Revestimientos y pinturas exteriores.
  • Juntas y encuentros entre diferentes materiales.
  • Remates de fachada.
  • Zonas próximas a ventanas, balcones y otros elementos salientes.

Detectar una pequeña fisura durante el verano puede permitir solucionarla antes de que el agua de lluvia encuentre una vía hacia el interior.

En cualquier caso, es importante recordar que la humedad visible en una pared puede tener distintos orígenes. Antes de actuar, hay que identificar correctamente la causa para escoger el tratamiento adecuado.

Si quieres profundizar en este punto, puedes consultar también nuestro artículo sobre humedad en fachadas y cómo evitarla.

4. Ventanas, puertas y encuentros: cuidado con los pequeños puntos de entrada

No todas las filtraciones se producen a través de una gran grieta o de una cubierta deteriorada.

En muchas ocasiones, el agua encuentra su camino a través de pequeñas juntas o encuentros entre diferentes materiales, especialmente alrededor de puertas y ventanas exteriores.

Por eso merece la pena dedicar unos minutos a revisar:

  • Las juntas alrededor de las ventanas.
  • Los encuentros entre carpintería y fachada.
  • El estado de los sellados.
  • Los vierteaguas.
  • Las puertas con acceso directo al exterior.
  • Las uniones entre diferentes materiales constructivos.

Si detectas una junta deteriorada, no conviene esperar a que llegue la primera lluvia intensa para comprobar si deja pasar el agua.

Existen cintas, selladores y otras soluciones específicas que permiten reparar determinados encuentros y mejorar su estanqueidad.

En nuestro artículo sobre cintas y selladores para filtraciones de agua puedes encontrar más información sobre este tipo de soluciones y sus aplicaciones.

5. Paredes y techos interiores: las señales que pueden avisarte de un problema

La última revisión tiene que realizarse desde dentro de la vivienda.

Aunque el origen de una filtración pueda encontrarse en la cubierta, la fachada o una terraza, muchas veces son las paredes y los techos interiores los que nos ofrecen las primeras pistas de que algo no funciona correctamente.

Presta atención a señales como:

  • Manchas de humedad.
  • Pintura levantada o abombada.
  • Desconchados.
  • Eflorescencias.
  • Aparición de moho.
  • Marcas alrededor de ventanas.
  • Zonas que se humedecen coincidiendo con episodios de lluvia.

Detectar cualquiera de estos síntomas implica que debemos averiguar primero de dónde procede la humedad. Cubrir simplemente una mancha no significa necesariamente haber eliminado el problema que la ha provocado.

Una vez identificado el origen y realizado el tratamiento que corresponda, existen productos específicos para proteger las paredes afectadas por problemas de humedad.

Una de las soluciones disponibles es AGUASTOP Antihumedad de CEYS, una membrana impermeabilizante y transpirable diseñada para paredes y techos interiores y exteriores. Entre sus aplicaciones, el fabricante contempla paredes con humedades por filtración, estancias con humedad procedente del exterior o problemas derivados de la condensación.

El producto puede aplicarse sobre diferentes materiales de obra y, una vez seco, permite realizar acabados posteriores siguiendo siempre las indicaciones del fabricante.

Antes del otoño, haz una revisión preventiva

No necesitas esperar a ver aparecer una gotera para comprobar si tu vivienda está correctamente protegida frente al agua.

Antes de las primeras lluvias importantes del otoño, dedica tiempo a revisar los principales puntos vulnerables:

Cubierta, terraza, fachada, encuentros de puertas y ventanas y posibles señales de humedad en el interior.

El objetivo es detectar pequeños problemas cuando todavía son fácilmente identificables y evitar que la exposición continuada al agua pueda generar daños mayores.

Además, recuerda mantener limpios canalones, bajantes, sumideros y desagües. Una correcta impermeabilización puede perder eficacia si el agua no dispone de una vía adecuada de evacuación y termina acumulándose en determinadas zonas.

¿Qué solución necesitas para impermeabilizar tu vivienda?

No todas las superficies ni todos los problemas de humedad requieren el mismo tratamiento.

Una cubierta, una terraza o una pared interior presentan necesidades diferentes. Por eso, antes de elegir un producto, es importante valorar dónde se encuentra el problema, qué material compone el soporte y cuál es su estado.

Soluciones como el líquido impermeabilizante BdB o la lámina asfáltica BdB permiten dar respuesta a diferentes necesidades relacionadas con la impermeabilización, mientras que productos específicos como AGUASTOP antihumedad de CEYS pueden utilizarse en los casos y soportes indicados por cada fabricante.

En los almacenes BdB puedes encontrar soluciones para la impermeabilización, reparación y mantenimiento de tu vivienda y recibir asesoramiento para escoger el producto que mejor se adapte a cada trabajo.

Porque preparar tu casa antes de que llegue el otoño puede marcar la diferencia entre disfrutar de la lluvia desde dentro o descubrir el problema cuando el agua ya ha conseguido entrar.

¿Quieres recibir información útil para tu trabajo diario? ¡Suscríbete a nuestros boletines!

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.